Sand, Shlomo (2011). La invención del pueblo judío. Madrid: Akal.
Shlomo Sand, nacido el 10 de septiembre de 1946 en Austria, es historiador, dedicado especialmente al estudio de la formación del Estado de Israel y de las construcciones teóricas sobre el sionismo. Es un autor marcado por su participación en la guerra de los Seis Días y por la experiencia vivida en la ciudad de Jericó, donde presenció el trato dado por la autoridad israelí hacia los palestinos. Luego de graduarse de la Universidad de Tel Aviv, decidió irse a vivir a Francia, donde emprendió varios estudios y se profesionalizó en el campo de la historia contemporánea. Es considerado como parte de los “nuevos historiadores” israelíes críticos con el sionismo.
Entre sus variadas obras se encuentra La invención del pueblo judío, que generó grandes polémicas por su contenido. En este libro de Sand se propone cuestionar algunas ideas propias del relato nacionalista sionista que considera no tienen asidero histórico. Recorre, ante todo, la obra de historiadores protonacionalistas o nacionalistas judíos que elaboraron en el siglo XIX la idea de un pueblo judío en sentido étnico, reinterpretando en términos seculares los textos bíblicos como textos de historia. En este sentido, Sand realiza el ejercicio de análisis que la mayoría de la historiografía crítica sobre los nacionalismos europeos ha hecho desde las últimas décadas del siglo XX: desentrañar las operaciones discursivas por las que se buscan las raíces de un pueblo en tiempos antiguos y se construye una idea esencialista de nación. Otro de sus argumentos centrales es la negación del carácter diaspórico del pueblo judío: para Sand no existió una expulsión masiva de los judíos por parte de los romanos en los siglos I y II, a lo que agrega que existía cierta dispersión de comunidades judías fuera de la Palestina histórica desde antes de ese momento, sin vínculo con procesos de expulsión. Otro argumento polémico de Sand refiere al carácter proselitista de la religión judía antigua, que implicó la conversión de distintas comunidades al judaísmo. Una de ellas fue, para el autor, el reino jázaro, cuya derrota y dispersión dio origen a los judíos de Europa del este que quedaron bajo poder del Imperio Ruso.
El cuestionamiento a esta mitología nacionalista lleva a Sand a criticar luego las políticas identitarias del Estado de Israel, al que considera una etnocracia. Esto hace del libro un análisis histórico crítico y al mismo tiempo un alegato político.


