Karsh, Efraim (2002)

Karsh, Efraim (2002). The Arab-Israeli Conflict. Oxford: Osprey Publishing.

Efraim Karsh es un historiador nacido en Israel en 1953. Es un exponente de la historiografía sionista que adhiere a lo que los “nuevos historiadores” israelíes han cuestionado como “mitos fundacionales” del Estado de Israel, y ha encabezado junto a otros autores entre los que se cuenta Anita Shapira, la reacción “neosionista” frente a dicha renovación historiográfica. Su trabajo se ha centrado en la historia del conflicto árabe-israelí, la política de Oriente Medio y la revisión crítica de las tesis sostenidas por autores como Benny Morris, Avi Shlaim e Ilan Pappé. A diferencia de los “nuevos historiadores”, Karsh sostiene que gran parte de las interpretaciones revisionistas sobre el nacimiento de Israel se basan en lecturas parciales o erróneas de las fuentes. Uno de sus libros, publicado en 2002, es The Arab-Israeli Conflict: The Palestine War 1948 que lleva a cabo una síntesis histórica de la guerra de 1948. Aunque se trata de una obra relativamente breve y de carácter divulgativo, constituye una exposición clara de la interpretación de Karsh sobre los orígenes, desarrollo y consecuencias de la primera guerra árabe-israelí. 

La tesis central del libro propone que la guerra de 1948 fue el acontecimiento decisivo en la historia del conflicto árabe-israelí y que su origen inmediato debe buscarse en el rechazo árabe al plan de partición aprobado por las Naciones Unidas en noviembre de 1947. Según Karsh, mientras la dirigencia sionista aceptó la partición como base para la creación de un Estado judío, los líderes árabes palestinos y los Estados árabes vecinos rechazaron la resolución y recurrieron a la guerra para impedir su implementación. El autor divide el conflicto en dos etapas principales. La primera corresponde a la guerra civil desarrollada entre noviembre de 1947 y mayo de 1948 dentro del territorio del Mandato Británico. La segunda comienza tras la proclamación del Estado de Israel el 14 de mayo de 1948 y la posterior invasión de los ejércitos de Egipto, Transjordania, Siria, Irak y Líbano. Uno de los argumentos centrales del libro es que la victoria israelí no fue el resultado de una superioridad militar inicial, sino de una combinación de organización, liderazgo político, capacidad de movilización y adaptación estratégica. La exaltación de la virtud del pueblo judío es destacada por la postulación del clásico argumento de la lucha de un David frente a Goliat.



Scroll to Top